Centros juveniles y su mal control
Los jóvenes menores de 18 años cuando comenten un delito son enviados a centros juveniles y la razón de esto porque son menores de edad, porque también pueden tener una rehabilitación y cuando salgan puedan ser personas nuevas, sin embargo esto no es una realidad en Guatemala.
Lo que sucede con estos jóvenes es que al entrar se convierte en algo mucho peor y encuentran nuevas maneras de cometer delitos y aprendes muchos nuevos, esto debido a la falta de autoridad de estos lugares, no tienen un control de las personas que están ni mucho menos de los que entran a dichos centros juveniles.
El problema radica en no tener programas para hacer que los jóvenes puedan aprender un oficio o puedan estudiar y al momento de salir no tienen otras opciones, el hecho que tengan contacto con otros jóvenes que están ahí por delitos mayores, y no tener pabellones o áreas específicas, deberían estar divididos por sectores y así se podría tener un mayor control.
Tenemos el claro ejemplo de José Andrés Galicia García que fue condenado por los delitos de motín de presos, plagio o secuestro, asesinato y asesinato en grado de tentativa. El 19 de marzo de 2017 tomo como rehenes y asesinó a cuatro monitores del centro juvenil de privación de libertad etapa 2 en San José Pinula.
Y así como este podemos encontrar otros ejemplos del mal control que se tiene en estos centros juveniles, también cuando estos jóvenes comienzan los motines y salen fuera de estos centros y es un problema para las personas que viven alrededor pues tiene temor de ser atacados o amenazados, ya que cuando estos jóvenes sales mantienen en su poder armas blancas o piedras.
Es así como se evidencia la falta de autoridad y la falta de interés que tiene el gobierno es este sector de la población, la inversión es mínima y la preocupación también, no se toma el tiempo para ver cómo es que viven estos jóvenes y tampoco el estado de las instalaciones, que es también muy preocupante, como otros establecimiento públicos que no tienen la capacidad de funcionar.
Si las cárceles de este país no funciona como deberían, como esperamos que un centro para jóvenes si lo haga, esto también es importante ya que los jóvenes que están en los centros comprenden las edades de 15 a 18 años, esto quiere decir que estos jóvenes son el futuro de país y ver en las condiciones en las que están viviendo nos debería de poner a penar como guatemaltecos que es lo que esperamos en un futuro para ellos y para el país.